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Aprendiendo a ser padres

Artículos médicos

Por Dr. Ramón Peñaloza. Médico Pediatra. Hospital Ángeles del Pedregal Consultorio Torre Ángeles 1010 5568 5546, 5652 9621

Ser padre es no sólo tener un hijo, va mucho más allá de la procreación.

Damos por hecho que tan sólo por tener un bebé, el instinto materno (muy cuestionado en la actualidad) va a llevarnos, automáticamente, a la crianza de éste. O que lo hijos previos ya nos hacen expertos; ¿no será posible mejorar y volver a aprender y reparar los errores?.

Amamantar es una experiencia exclusiva del sexo femenino, por lo que, recomiendo asistir a las sesiones alimenticias junto con otras mamás y con enfermeras que, además de poseer los conocimientos, tienen experiencia personal.

Los padres también podemos participar del suceso con la alimentación complementaria a través del biberón lleno de leche materna, además recomiendo asistir a la sesión de baño corporal impartida por personal experto.

La mejor posición para amamantar es: mamá sentada, si es posible en una silla con descansa brazos, eliminando distracciones como tv, visitas, teléfono, necesidades personales, etc., concentrándose en la alimentación exclusivamente. Colocando al bebé semi-sentado en una u otra pierna, dirigiendo el pezón ayudándose con el dedo índice y el anular, haciendo presión hacía el tórax propio. Llenar la boquita del bebé con el tejido mamario, para evitar el ingreso de aire, y realizar el cambio de seno a los 10 o 15 minutos.

Hacer eructar al bebé depende de la cantidad de aire ingerido. A veces no escuchamos la salida del aire, evite hacer maniobras por más de 15 minutos, es tiempo perdido, ya que muy probablemente el aire ya “caminó” hacia abajo o se diluyó o saldrá vía rectal. Cada bebé expulsa el aire ingerido de forma diferente, sentado, boca abajo o de lado. Pruebe primero la más fácil que es recargando a su bebé sobre uno de su hombro y dando palmaditas en la espalda por el tiempo referido.

Si por alguna razón no se puede dar el seno materno o existe contradicción para hacerlo, no se preocupe, la leche de vaca maternizada es la mejor opción, su pediatra seguramente le indicará cuál es la mejor leche para su bebé. La posición para ofrecer el biberón será la misma, ofrezca primero dos onzas (60 ml) e incremente según la tolerancia media onza. Procure que sobre un poco de leche en cada biberón, ya que eso evita el tener que preparar más leche en un momento en que el bebé no lo permite, porque prefiere comer “de un jalón”. Si sobra leche, quiere decir que está satisfecho y no seguirá succionando deglutiendo aire, eso significa menos cólicos y regurgitaciones.

Si sobra leche, quiere decir que estásatisfecho y no succionará más aire

Durante las primeras dos semanas, los recién nacidos se quedarán dormidos al sentir a su madre, aunque tengan aparentemente mucha hambre; esto es normal y poco a poco se vuelven unos expertos para comer.

A veces lo hacen tan vorazmente que entran en un círculo vicioso de ingerir mucho aire junto con la leche, lo cual distiende el esófago y el estómago y lloran por dolor, deglutiendo así más aire, causándoles más dolor.

Así que procuren “adelantarse” dan de comer antes del apetito voraz.

La estancia hospitalaria es como estar de vacaciones, porque el personal de cuneros resuelve casi todo, se llevan al bebé cuando está inquieto y permiten ‘dormir de noche’; pero al llegar a casa, la cosa es diferente.

Ya en casa Por lo general al salir del hospital regala a los nuevos padres un paquete con diferentes productos de limpieza y lubricación corporal, también se incluyen las gotas oftálmicas, la perilla para las flemas, una cobija, pañales y diversos medicamentos utilizados. A la pregunta ¿qué marca es la más recomendable?: No cambiar de marca en lo posible, principalmente los pañales, y lo que se le aplique al bebé puede producir alergia, y ésta es más frecuente al cambiar de marca.

La perilla deberá utilizarse para las flemas que estén al alcance, ya que intentar sacar las más profundas puede lastimar al bebé. Las flemas siempre estarán presentes y los bebés no saben expectorarlas, lo mejor es hacerlo “a la antigüita”, aplique unas 4 ó 5 gotas de infusión de manzanilla en cada fosa nasal, no le ponga leche materna, ésta costumbre es peligrosa.

La piel cambiará, por lo que aparecerán zonas de descamación, ronchas, zonas de seborrea, etc. Es necesario lubricarla dos o tres veces por día y siempre proteger la zona perianal con una crema preparada para ello.

Puede ser conveniente tener gotas para cólicos y algún analgésico, pero es probable que no las necesiten.

En complementos vitamínicos sólo se recomiendan dos: vitaminas (A, C y D) y hierro.

La producción de leche materna tiene su parte refleja u hormonal. Derivado a lo anterior, es recomendable evitar las emociones fuertes en los momentos previos a dar de comer (ira, sorpresa, tristeza), porque todo se traduce en hormonas, endorfinas, neurotransmisores que van a afectar la secreción láctea materna afectando el estómago del bebé. Se recomienda por lo tanto tranquilizarse y quitar distractores antes de dar el seno.

Se deben prevenir dos costumbres muy dañinas: En primer lugar resarcir con leche o alimentos, es decir, si nuestro bebé hace berrinche, llora o bien si lo queremos premiar o dormir, o si despierta por las noches también se le da leche. En segundo lugar: el biberón viajero, lleno de leche o de jugo que se le da para aquietar o para acompañar los juegos o porque “sólo así come”, no debe ser. Ante todo, por higiene ya que favorecemos aparición de caries, de otitis (infección de oídos), faringitis, gastroenteritis (diarreas) y en segundo lugar, favorecemos la malnutrición, ya que el hambre se va, así tenemos al típico bebé que llena sus requerimientos calóricos de noche y de día no come nada produciendo obesidad (mito principal: “El bebé gordito es más sano”) con todas las consecuencias que esto trae, incluyendo diabetes a temprana edad.


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